Joan Garriga y el coaching para parejas: cuatro errores en la comunicación cotidiana.

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LA CALIDAD DE COMUNICACIÓN INTERCAMBIADA EN LA PAREJA DETERMINA EL GRADO DE SATISFACCIÓN EN LA MISMA.

Joan Garriga coaching de parejas
Joan Garriga coaching de parejas

 

Siguiendo a Joan Garriga,  uno de los aspectos cruciales que establecen la “higiene de pareja” consiste en funcionar desde la igualdad.Sin tener en cuenta el coaching de parejas, esta actitud de paridad se puede materializar de muchas formas, por ejemplo: igualdad en la adquisición de bienes, en salarios, en responsabilidad doméstica, en libertad individual…

Sin embargo, en el área de la comunicación somos muy torpes, tal vez porque seguimos imitando modelos de nuestra propia familia de origen. Vamos a tratar cuatro modelos de mensajes de comunicación que habitualmente se dan en el intercambio de pareja y las sensaciones que dejan en el ego de quien las recibe.

CRÍTICAS NO CONSTRUCTIVAS:

etiquetamos a la persona con un adjetivo calificativo nefasto sobre sus conductas, impregnando además toda su personalidad. El inicio del mensaje suele ser “Tú eres…o tú no eres…”, también se usan adverbios de tiempo que se llaman cuantificadores universales: “Siempre, jamás, nunca…”

Por ejemplo: “Eres un desastre, siempre llegas tarde, no haces esto, aquello…”tu naturaleza es desordenada”, es que no sabes organizarte”, “siempre te escabulles a la hora de hacer la cena”… Las sensaciones que se desencadenan tienen que ver con la “regañina crónica” que sentíamos cuando éramos pequeños/as.

Nuestro ego es tratado como si fuese un/a niño/a que no está haciendo las cosas como los adultos quieren que se hagan.

A largo plazo: Sentimiento de indefensión.

AUSENCIA DE COMPLICIDAD CUANDO A LA OTRA PARTE LE HA OCURRIDO ALGO                               

Por ejemplo, frases tales como: “Es normal que te hayas quedado sin combustible, ya te dije que el depósito estaba bajo mínimos…”, “la culpa es tuya por haber aceptado ese trabajo, ya te dije, bla, bla, bla…”, “es que en tu empresa son unos corruptos…” “Menuda pandilla de incompetentes”…

Todo esto desencadena la baja autoestima frente al otro, el ego nos susurra:- yo soy incompetente por lo que me pasa, tú eres competente porque lo sabías-. La sensación es que nos están “echando un sermón”. Se produce un efecto de regresión a la etapa adolescente por parte de nuestro ego, aderezada con la sensación de falta de comprensión y surgimiento de la ira o venganza: “cuando te pase a ti, ya te enterarás…”

A largo plazo: Sentimientos de tristeza e ira, alternadamente o por separado.

REPROCHES

No me haces caso”, “no estás suficiente tiempo conmigo, en casa” ,“hace tiempo que no hacemos el amor”, “no me entiendes…” ,“por tu culpa no puedo ir al gimnasio…” Generan sensación de culpabilidad.

El ego se siente culpable de la insatisfacción de la otra parte. Como si se tratase de un verdugo  impotente que no puede hacer nada al respecto. Callejón sin salida.

A largo plazo: Sentimientos de culpa, frustración e impotencia.

CONSEJOS NO SOLICITADOS

Aquí hay que señalar que cuando una de las dos partes revela una situación problemática, habla de sus sentimientos o comenta una incidencia, lo último que espera es que la otra parte le facilite la solución como si tuviese una varita mágica.

Lo que más necesita en ese momento es atención PLENA, es decir, escucha activa. Ya lo dijo Stephen Covey: “los seres humamos cuando escuchamos no lo hacemos para comprender, sino para pensar en lo que vamos a contestar.” Actitud absurda en cualquier relación. En la pareja esto es lo peor que podemos hacer.

“Perlas” tales como: Lo que tú tienes que hacer es…”, “diles  que no y punto…” “¿Por qué no te levantas más temprano y así, “planifícate un horario y cuando…”es que no tienes que comer tantas grasas…”,” mándales a tomar… “lo mejor es que cenes una ensalada, bla, bla, bla…” , nos llevan a la sensación de ser un/a inútil por no tener la solución a punto.

Incluimos en este catálogo la sensación de incomprensión porque la otra parte en ningún momento empatiza con la situación, sensación de que la otra parte es prepotente y arrogante porque conoce tu trabajo, tu cuerpo, tu sentimientos mejor incluso que tú mismo/a y sabe lo que te conviene.

A largo plazo: Sentimientos baja autoestima, sentimientos de no ser valorado por la pareja.

Cuando revelamos información personal o íntima, no lo hacemos para que nos digan lo que harían los demás. Lo hacemos porque creemos que esa persona a la que elegimos es la que mejor escucha y porque confiamos en ella.

La confianza que depositamos en ese momento es un regalo que le hacemos a nuestro interlocutor/a. Provoca una gran decepción en nosotros que la otra parte, de inmediato, coja nuestro regalo y lo eche al cubo de la basura más cercano, sin ni siquiera abrir el envoltorio.

Gracias Joan Garriga, resultas inspirador.

www.joangarriga.com

Para más información: “El buen amor en la pareja” de Joan Garriga.

 

 

Coaching de parejas. Comunicación. Cuatro errores frecuentes.

3 Comentarios

  1. Ricardo
    | Responder

    A veces no nos damos cuenta de los efectos que tienen nuestras palabras en las personas que nos rodean. Artículos como este nos ayudan a reflexionar para intentar ser cada día un poco mejores.

    Gracias por compartirlo.

    • Ana Pons
      | Responder

      Tú lo sabes muy bien Ricard, ya que ayudas a personas a comunicarse mejor y a compartir sentimientos de una forma más saludable. Un abrazo, Ricard.

    • Ana Pons
      | Responder

      Totalmente de acuerdo contigo, Ricardo. Un abrazo fuerte

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